Soderbergh en la nave de sus actrices Tendencias de Mexico

Estamos en el momento del Festival Internacional de Cine de Cannes cuya Palma de Oro fue tomada en 1989 por la película estadounidense Sexo, mentiras y videos por Steven Sodergergh.

En 2020 y 21 Soderbergh volvió a estar presente. Tu pelicula Contagio fue uno de los más vistos durante los primeros meses de la pandemia de Coronavirus y Tráfico todavía se cita cuando se habla del cine de la frontera entre México y Estados Unidos.

El director acaba de estrenar dos nuevas películas: Deja que todos hablen (2020) y Sin movimiento repentino (2021), dos ejercicios de género y estilo que muestran su incansable y joven frescura como cineasta y su afán de dirigir y poner historias cinematográficas en manos de grandes actores, directores de fotografía y compositores.

En Deja que todos hablen La exitosa escritora estadounidense Alice (Meryl Streep) es invitada a recibir un importante premio literario en Gran Bretaña, pero se niega a volar.

La editorial le paga el viaje en el Queen Mary, un transatlántico de lujo, con la esperanza de que durante el viaje termine el manuscrito de la secuela de uno de sus libros más vendidos.

Para apoyar su tarea, la invitan a invitar a dos amigas de su juventud, Roberta y Susan (Candice Bergen y Diane Wiest) y su sobrino Tyler (Lucas Hedges).

La película describe el viaje y el desarrollo de las relaciones entre los cuatro personajes, el asistente editorial que viaja como espía y un enigmático pasajero que continuamente se cruza en el camino de Alice.

El enorme transatlántico con varios pisos, pasillos laberínticos, terrazas, comedores, salas de juegos, auditorios, vestidores y suites, divide a los pasajeros en clases sociales y permite una coreografía de cruces, encuentros, convivialidades y diálogos entre individuos y grupos.

Soderbergh compagina con su puesta en escena y escenografía, el género del cine de cámara, con sus diálogos al estilo del teatro con el película de carretera, cuyo avance físico también significa un desarrollo de relaciones, revelaciones, diálogos y enfrentamientos verbales.

Así observamos y escuchamos cómo cada pasajero tiene sus motivos para acompañar a la escritora Alice, quien, por su parte, persigue también un objetivo que define el clímax y desenlace de la película.

Soderbergh tuvo el lujo de filmar el ejercicio de encuentro tiempo-espacio de las actrices durante un crucero de siete días en el transatlántico.

Las actrices Streep, Bergen y Wiest improvisan diálogos y duelos argumentales que aportan a los temas centrales de la película como: La relación entre ficción y realidad, recuerdos y presente, empatía y resentimiento, vejez y muerte. Con Deja que todos hablen Soderbergh no apunta a éxito de taquilla sino al cine íntimo y las confesiones que marcaron sus inicios como cineasta.

Ana María Meier

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